Estamos casi a mediados de Mayo y en lo único que puedo pensar es en 14, 16 y 19. ¿Quién iba a decir que tres números de mierda iban a marcarme y hacerme llegar al punto de volverme prácticamente loca? Increíble.
Estoy hecha un desastre, cansada, con apuntes desparramados por toda la cama, el celular que me dejó de sonar hacer rato aunque ruido que me indica que mis amigas están despiertas y/o sin ganas de estudiar, el pelo atado asquerosamente asqueroso pero hoy no iba a dejar pasar la oportunidad de escribir en el blog; habiendo pasado el día que pasé.
Lluvia y por primera vez en esta semana me siento bien y bastante más relajada.
¿Será por qué adelanté 3 resúmenes y leí un capitulo para mañana? Puede ser...
Lo que más me marcó fue la tarde que pasé, lo cual me molesta admitir que me marcó porque no fue una tarde placentera, no fue... esperada. No por mi parte por lo menos, quería cambiar lo que se veía venir.
Nadie como vos para hacerme ver las cosas como son,nadie como vos para hacerme chocar contra la pared, inclusive si vos me tenés que empujar hacia ella. Detesto que peleemos, detesto que las peleas me ayuden, no tendrían que existir. Nadie como vos para crecer cada día más. Nadie como vos para relajarme, esté soleado o lluvioso, nadie como vos para sentirme en una primavera u otoño totalmente inestable. Nadie como vos para hacerme sentir en una película. Nadie como vos para creer cada día más en el amor. Nadie como vos para hacerme ver lo mucho que te amo, y como crece mi amor por vos. Nadie como vos para ver que no soy nada sin vos. Nadie como voz para madurar, dejar miedos atrás (aunque cueste y vuelvan a picarme con un palo) y seguir para adelante de tu mano. Siempre, a tu lado. Nadie como vos para acompañarme en este camino, para acompañarte en el tuyo. Acompañarnos. Nadie como vos para sentirme parte de vos, ser uno. Nadie como vos para sentirse enamorada como la primera vez. Nadie como vos para entregarle todo, y confiar que me va a cuidar cuando tiene el poder de destruirme. Nadie como vos, a quien seguiría eligiendo una y otra vez. Nadie como vos para hacerme tan feliz.
Te prometo no más peleas, tratar de cambiar, ser otra y ¡hacerte feliz! Porque no hay nadie como vos, y perderte implica perderlo todo.
Te amo y te voy a amar hasta el fin de los tiempos!
(Muy cursi, lleno de azúcar y caramelo, lo sé. Así soy yo)
La lluvia ácida, el frío cínico, las hojas muertas y mi delirio.
Y cuando vos no estás, se siente fuerte. Me pongo loca; y cuando duerme Buenos Aires desespero por volver a verte. ♥