No pude evitar tener un día de mierda. En realidad, no sé si o evité o simplemente dejé que pasara y cuando me quise dar cuenta, ya era muy tarde para remediar las cosas.
Me siento muy susceptible últimamente, todo me molesta, todo me agobia y la idea de irme a la mierda y empezar a vivir la vida que yo quiero se vuelve cada vez más grande.
Para empezar, desde ayer que mi vieja me tira comentarios de que estoy flaca. Si bueno, siendo tu hija está bueno que hayas notado que soy flaca pero al decirme que estoy flaca, me estás diciendo entre palabras que estoy más flaca de lo que debería lo cual a mi me hace sentir horrible! Hablé con una chica y me hizo sentir bastante bien, me dijo muchas cosas que tengo que tatuarmelas en el cerebro y así empezar a ponerlas en práctica. Pero el pensamiento de que estoy flaca me tortura un poco todavía, gracias.
Estoy empezando a no soportar a los viejos de mi novio, lo cual no está bueno. La verdad es que quiero tener una buena relación (y creo que la tengo) para simplificar las cosas y hacer la relación mucho más liviana, tranquila. Pero últimamente me doy cuenta de como son y cada vez puedo creer menos que sean tan cerrados. Y trato de no desquitarme con mi novio pero le tiro todo a él sin darme cuenta y siento que estoy arruinando todo por más que hace 15 minutos por teléfono me dijo que quería estar conmigo pase lo que pase (sí, lo amo y mucho). O sea, me siguen cayendo bien los viejos pero hay cosas en las que me encantaría plantearme y decirles, NO, QUE USTEDES SEAN CUADRADOS NO QUIERE DECIR QUE SEA ASI. Pero así es como ven las cosas los cuadrados.
Siento un abismo en el pecho, siento como me traspasa el aire como si no tuviera nada en mi y es increiblemente en la parte del corazon donde lo siento. Me siento vacía. Me siento en el abismo de mi vida, de mi relación y de mis amistades. Tengo que cambiar mis hábitos y no sé por donde empezar de tan enquilombada que siento mi vida. Tengo todo ordenado por fuera pero por dentro soy un desastre, soy un mambo esquizofrénico, no pudo acordarme de donde dejé mi cartuchera de lápices ni mi boletín, sabíendo que está en algun lugar de mi habitación. Soy un desastre caminante y no se que hacer con mi vida.
Cada vez siento más necesario ir a Psicólogo, y cada vez siento que es la mejor opción después de haber descartado todo lo demás. Pero no sé, hay algo que todavía no me cierra. Tendré que tirarme el lance a ver que onda, aunque no quiera o no tenga ganas. Creo que no pierdo nada con intentarlo, creo...
Ya no sé como controlarme, mucho menos si estoy sola. Lo necesito. Necesito cambiar.